César es estudiante de la facultad de Derecho de la Universidad Externado de Colombia. Cuenta con basta experiencia en temas de Derecho Internacional Público y Privado. Es apasionado por casos con soluciones creativas, jurídicamente hablando, y por la aplicación de Métodos Alternativos de Solución de Controversias (MASC). Sus prácticas laborales se centraron en estos temas, además de los de prácticas comerciales de la OMC.  

Le fascina la literatura (no solo jurídica) y compartir con las personas. Está dispuesto a solucionar todas las dudas que tengan los participantes de COLMUN 2017, y dar todo de sí para crear la mejor Corte Internacional de Justicia que se haya visto en Colombia.

Andrés es egresado de la facultad de Derecho de la Universidad Externado de Colombia. Actualmente realiza sus prácticas jurídicas en la Sección Segunda del Consejo de Estado. Ha trabajado con temas de Derecho Constitucional, Derecho Público, Derecho Internacional Público y Arbitraje Comercial Internacional. Tiene gran afinidad con las simulaciones de Cortes Internacionales en las que abogados y jueces trabajan para exponer sus mejores argumentos y dan paso a debates académicos de altura.

Espera que la Corte Internacional de Justicia de COLMUN 2017 cuente con personas con un gran talante humano con miras a que se construya un espacio de respeto y aprendizaje mutuo para lo que está presto a colaborar en todo lo que sea posible.

 

Caso: Filipinas vs. China

Después de que el 12 de julio de 2016, la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya le diera la razón a Filipinas en el conflicto que tenía con China en la disputa territorial respecto del mar meridional, el Gobierno de Pekín afirmó que haría caso omiso frente a la decisión y la desacataría completamente.

Tales declaraciones generaron una actitud defensiva en el gobierno filipino y ocasionó que se replicara una especie de “guerra fría” entre las dos naciones. Por su parte, China inició la ejecución de actos militares unilaterales tendentes a hacer respetar la soberanía que consideraba tener sobre las islas en disputa y desarrolló simulacros de combates en aguas próximas al área de controversia. Sin embargo, Filipinas, conociendo su desventaja militar frente a China, decidió contratar ejércitos militares que apoyaran su estrategia para hacer valer el fallo que en derecho fue proferido.

El 28 de agosto de 2016, mientras China hacía sus acostumbradas simulaciones de ataque, tripulado por un ejército extranjero privado, buques filipinos se aproximaron a la zona de diputa y creyendo que los actos chinos se trataban de un ataque directo, respondió lanzando un misil a uno de los aviones chinos que logró derribarlo. No obstante, las milicias chinas no respondieron el ataque y consideraron llevar el caso a instancias legales.

El 11 de diciembre de 2016, China presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia en contra de Filipinas por considerar que esta había incumplido sus obligaciones de no uso de la fuerza que han sido prohibida por todas las fuentes del derecho internacional y solicitó a la Corte pronunciarse nuevamente sobre el caso de las islas en disputa. Filipinas señaló que sus actuaciones se habían enmarcado dentro de la legítima defensa y no podría endilgársele responsabilidad alguna.